EL TIEMPO
La española Sacyr ya tuvo problemas en Colombia. Está
precalificada para concursar en licitaciones.
El anuncio de una posible suspensión de las obras de
ampliación del canal de Panamá, por parte del Grupo Unidos, causó preocupación
en Colombia. Y la razón es que este grupo de construcción es liderado por la
compañía española Sacyr, que aspira a hacer varias obras de infraestructura en
nuestro país.
Adicionalmente, Sacyr ha tenido problemas en sus trabajos en
suelo colombiano. Por ejemplo, fue unas de las firmas que hizo parte de
concesión del Magdalena Medio (Commsa).
Esta mantuvo un pleito por más de siete años con el Estado
por el incumplimiento del contrato para la construcción de la vía
Tobia-grande–Puerto Salgar, proyecto que hoy se construye con el nombre de la
Ruta del Sol, entre Bogotá y Santa Marta.
Commsa fue el segundo negocio del que tuvo que retirarse
Sacyr, pues el primero fue la rehabilitación de la línea férrea del Pacífico.
En la actualidad, la española Sacyr hace parte de los
consorcios precalificados para concursar en la licitación de ocho carreteras:
Puerta de Hierro–Cruz del Vizo, Santa Ana–Mocoa–Neiva, Villavicencio–Yopal, la
perimetral oriental de Cundinamarca y los tramos río Magdalena 1 y 2 y conexión
Pacífico 2 y 3 de las llamadas Autopistas de la Prosperidad, en Antioquia.
Participó también (pero no fue seleccionado) para realizar las
obras y administrar los aeropuertos de Barranquilla, Neiva, Popayán y Armenia;
también, el tramo Autopista al Mar.
En una entrevista con el diario español El País, el
administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Jorge Quijano, al
preguntársele si quizás detrás de esta amenaza de suspensión existen problemas
financieros del Grupo –consorcio que lidera la firma española Sacyr, entre
otras–, afirmó: “Sacyr ha ganado varias obras en Chile, Colombia y otros
lugares. Problemas de acceso a fondos no deben de tener para poder, por el
momento, dar los fondos necesarios para seguir adelante con la obra mientras
sustentan sus reclamos ante la ACP”.
La ANI, más exigente
Los grupos deben ser más sólidos
La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) indicó que las
nuevas concesiones que están saliendo a licitación, por 47 billones de pesos,
fueron estructuradas de tal manera que los grupos adjudicatarios de las obras
dispongan de los recursos y la capacidad para garantizar su culminación.
Se prevén mecanismos como pólizas de cumplimiento,
equivalentes al 15 por ciento del valor del contrato, que garantizan la
capacidad económica de los oferentes y ganadores de concesiones.
“Hemos tomado todas las medidas preventivas para evitar que
nos incumplan los contratos. El Gobierno tiene la firme decisión de ser muy
estricto, y quien no cumpla no podrá ser adjudicatario”, afirmó Luis Fernando
Andrade, presidente de la ANI.