La formalización de los integrantes de la Red Regional de Emprendimiento del Meta, pretenden por medio de la unión de diversos sectores, como la academia, la banca, el Gobierno Departamental, la empresa privada, entre otros, ser el motor de impulso para aquellos que quieran emprender sus ideas de negocio o legalizar las mismas, para que tengan un equipo capacitado y hacer realidad sus proyectos.
Según el gobernador del Meta Alan Jara, se ha hecho un esfuerzo presupuestal asignando, con la aprobación de la Asamblea, 1.000 millones de pesos para emprendimiento, lo cual articulado con los gremios como Cámara de Comercio, Fenalco, las universidades, el Sena, con las grandes empresas que están operando en la región y sumados los esfuerzos, se pueda impactar positivamente en las iniciativas que en materia de emprendimiento están presentando diferentes sectores poblacionales especialmente los jóvenes y mujeres, buscando por un lado fortalecer la red de emprendimiento y abrir mercado, para generar una sinergia que dé como resultado la generación de recursos que acompañen a los jóvenes en sus iniciativas, asegurar el mercado.
La gerencia para las juventudes del departamento, como ente de desarrollo social juvenil, se vincula a la Red con el gran reto de consolidar el potencial de los jóvenes del Meta en tres escenarios como lo son el empleo, el emprendimiento y la formalización de los emprendimientos que surjan, con miras a generar la cultura de crear empresa y generar ingresos propios, así lo aseguro Oscar Lozano titular de la dependencia.
Desde la academia Blanca Dilia Parado Directora de la Zona Amazonia Orinoquia de la Universidad Nacional Abierta a Distancia, anota que el gran compromiso desde las universidades, es impulsar desde todo el proceso educativo a incrementar la cultura de emprendimiento y cómo formalizar las ideas de negocio, entregando las herramientas para que el joven emprendedor acceda a los conocimientos financieros, administrativos, entre otros, donde encuentren las facilidades para direccionar sus proyectos.
Precisamente el fin principal de un buen proceso de emprendimiento es formalizar y mantener en el tiempo esas ideas de negocio, según Miriam Barbosa Directora Ejecutiva de Fenalco Meta, normalmente el periodo de vida de una microempresa es de 1 a 4 años, las causales para que estas tengan un tiempo de vida tan corto son la informalidad, el acceso o capacidad financiera y la falta de oportunidades en las ventas locales, por lo tanto esta Red Regional de Emprendimiento, entre sus funciones, pretende orientar hacia un emprendimiento sostenible y con la apertura de oportunidades para estos microempresarios.