La jóven Leidy Barragán, indígena de 19 años y
quien nunca tuvo controles prenatales, comenzó a presentar trabajo de parto a
sus 39 semanas de embarazo por tal motivo tuvo que ser trasladada desde Morelia
hasta Villavicencio.
Durante el vuelo y por
el entrenamiento y capacitación de los médicos, lograron controlar el parto y
los dolores de la madre, para traer con vida al pequeño quien requirió de
oxígeno para nivelar los niveles del mismo en su cuerpo por la altura del
vuelo.
Luego de recibir la
paciente en Morelia, el cuerpo médico de la Fuerza Aérea estabilizó sus signos
vitales y atendió el parto remitiendo a la mujer y al bebé a un centro
asistencial de Villavicencio.El menor nació en perfectas condiciones.