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El asesinato de un hombre en el norte de Bogotá el jueves
pasado, aunque pasó inadvertido, es un nuevo capítulo de la guerra a muerte que
mantienen narcos y exparamilitares por el control del tráfico de droga en los
Llanos orientales.
El crimen se registró en la calle 125 con carrera 21, en
Bogotá, en donde un hombre que llevaba peluca y gafas oscuras ingresó hasta una
reconocida peluquería, desenfundó su pistola y disparó en tres ocasiones contra
uno de los clientes del lugar. La víctima murió instantáneamente y el sicario
huyó en una moto que lo esperaba a pocos metros de la escena del crimen.
El reporte inicial de la Policía decía que la persona
asesinada era un ganadero y que su muerte había sido resultado, al parecer, de
una venganza.
Sin embargo, luego de efectuar la investigación del caso, las
autoridades confirmaron que el hombre que perdió la vida era Armando Carvajal
Morales, alias ‘Mello’, a quien los organismos de inteligencia venían siguiendo
el rastro por considerarlo jefe de la banda criminal conocida como los 'Rudos’.
Aunque no tenía orden de captura en su contra, ‘Mello’, según
fuentes de la Policía, era el máximo cabecilla de los 'Rudos’ en el Guaviare y
tenía bajo su mando a unos 50 hombres armados, que se encargan de las nuevas
rutas del tráfico de drogas, principalmente por el Pacífico y la Amazonía
brasileña.
Las investigaciones de la Policía han permitido establecer
que los miembros de los 'Rudos’ son disidentes del llamado Ejército
Revolucionario Popular Anticomunista de Colombia (Erpac), una de las más
poderosas bandas criminales que hay en el país y que en su momento fue el
ejército personal de Pedro Oliverio Guerrero, alias ‘Cuchillo’, quien murió en
un operativo de la Policía en el 2010.
Los 'Rudos’, según reportes oficiales, controlan territorios
cocaleros de Meta, Guaviare y Vichada y se unieron a exparamilitares para
disputarle las rutas del narcotráfico a Martín Farfán, alias ‘Pijarvey’, quien
fue el segundo hombre al mando del Erpac y quedó libre el año pasado a causa de
una polémica decisión de un juez de Tunja (Boyacá).
Las autoridades señalan a ‘Mello’ y su hermano, Martín
Carvajal, alias ‘Kike’, de ser los narcos que promueven la violencia en esas
zonas del país. Ellos aparecen en los expedientes de la Policía como
productores de cocaína en los Llanos orientales.
Su principal enemigo es ‘Pijarvey’. A sangre y fuego estas
bandas han cobrado la vida de por lo menos una docena de personas en lo corrido
de este año, relacionadas con el narcotráfico.
Tras el homicidio de Armando Carvajal Morales, la Policía y
la Fiscalía pusieron la lupa sobre los demás integrantes de la red. Por ahora,
el objetivo inmediato de las autoridades es ‘Kike’, quien habría asumido el
mando de la organización.
Investigadores de la Policía dicen que ‘los Rudos’ mueven
alrededor de mil millones de pesos mensuales por tráfico de droga, y han
detectado que venden al mejor postor ofreciendo la droga a pequeños carteles y
a los frentes de las Farc que hacen presencia en los Llanos.
Una región estratégica para el narcotráfico y la extorsión
Por su geografía, constituida por zonas selváticas y rodeada
de caudalosos ríos, los Llanos es una de las regiones estratégicas del
narcotráfico. Allí hay aproximadamente 8.000 hectáreas sembradas con matas de
coca, y una gran presencia de laboratorios de producción de cocaína, que sale
por las fronteras con Venezuela y Brasil. En esa zona tuvo incidencia el capo
Daniel el ‘Loco’ Barrera, y ‘los Urabeños’ han intentado crear una alianza con
‘Pijarvey’. Cuentan con laboratorios para la producción de clorhidrato de
cocaína en una zona rural de San José del Guaviare. en Mapiripán, Puerto
Concordia, San Martín y Restrepo (Meta) y en Medina y Paratebueno
(Cundinamarca). En estas zonas, ganaderos y comerciantes han sido víctimas de
extorsión.
