Algunas de ellas son:
Se congela en 50% el presupuesto de gastos
operativos de todas las áreas.
Se congela la planta de personal. La compañía
se reorganizará internamente para asumir la operación de los campos Rubiales y
Cusiana, que tendrá lugar en lo que resta del año.
Se eliminan la contratación de consultorías y
servicios profesionales que no sean estrictamente necesarias para la operación.
Se adopta política de
choque en el uso eficiente de inventarios.
Se recorta a la tercera parte la inversión en
publicidad y patrocinios.
Se ajustaron las necesidades de financiamiento
a un rango entre US$1.500 y US$1.900 millones.
Entre 2016-2017 se esperan recaudar entre
US$400 y US$900 millones con el plan de desinversiones en activos no
estratégicos.
La ejecución del plan de inversiones 2016
estará en función de la evolución del precio internacional del petróleo.