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lunes, 4 de enero de 2016

CHASCARRILLO POR GILBERTDAIZ. EN EL LLANO EXISTE UN VERDADERO PARAISO.




A decir verdad, el titular resulta insípido, cuando de tratar  de describir, tanta belleza natural, que la Divina Providencia o la misma naturaleza le concedió a nuestro querido departamento del Meta, a la llanura oriental,  y porque no decirlo a Colombia y el mundo.
 Es un  verdadero tesoro que  se encuentra anclado a un lado del municipio de LEJANIAS META, y para ser más concretos, en jurisdicción de la vereda Miravalles, a tan solo 50 minutos del casco urbano del próspero e insigne municipio de Lejanias.

Rodeado de un verde fresco y con la suave  aroma de las flores que en el copo de grandes y frondosos árboles   nativos exhiben con orgullo y porque no decirlo su opulencia en elegancia y belleza y aroma se encuentra lo que se ha llamado las PISCINAS Y CASCADAS DEL GÜEJAR, son unos  accidentes geográficos, por así decirlo, llenos de caprichosos adornos que el agua del caudaloso rio Güejar ha construido o mejor ha diseñado con un diminuto pincel, 

manejado por el intangible talento del  inexorable  transcurrir del tiempo, el cual no ha descansado un minuto, ara podernos mostrar la belleza inequívoca, que unas simples gráficas son tan solo una muestra de tan irrepetible espectáculo, que  la naturaleza nos dá.
Desgraciadamente el afán de comercializarlo todo, ya está trayendo las consecuencias a esta riqueza natural, para poder ingresar al interior del sitio hay que pagar entre  7.000 y 15.000 pesos por vehículo, cuando  estos, no deberían entrar a ese paraíso.
Turistas que han tenido conocimiento de la existencia de ese hermoso lugar, ya llegan  con su respectiva olla, para preparar el  sancocho, acompañado de las botellas plásticas de bebidas, las cuales son arrojadas a indiscreción por todos los lugares de ese importante sector, a ello le  sumamos, los infaltables pañales desechables, 

acompañados de toallas, entre otros contaminantes más,  que ya hace presencia en el lugar. La infaltable cancha de tejo, con la caseta casi sobre el lecho del río, no pudo faltar, allí se divertían los pasajeros o dueños de por lo menos 2.000 vehículos que se hallaban el día que este servidor anduvo por allí.
Se quiso conocer quien cuidaba de ese sitio, tan solo un joven uniformado de Bombero, trataba de dar información a la muchedumbre que recorría de lado a lado el pintoresco sitio.

Tal vez o quizás autoridad ambiental del meta, ojalá de la encopetada elite bogotana, que tanto habla o se refieren al tema del medio ambiente; pero que tengan que ver con el tema, con autoridad, con dientes, con recursos, tengan el  conocimiento de la existencia esta maravilla, y dejen por un momento la falacia de estar cuidando el medio ambiente desde los fríos escritorios de la Capital y se den una pasadita por el este sendero enmarcado, con agua, y rutas de la misma, 
los cuales se encuentran sembrados en el lecho de los ramales de la cordillera oriental, donde aún  hay tierras sin hombres para hombres sin tierra, como lo se describiera en la vorágine, pero en este caso muy específico, hombres y mujeres con sentimientos y principios de verdaderos conceptos ambientales, no charlatanes oportunistas.

POR SOLICITUD DE MUCHOS ESTAMOS HACIENDO PRESENCIA NUEVAMENTE

Después de cinco meses de estar ausente este importante medio de comunicación en redes, y   a solicitud de muchos lectores hemos decidido ...