Pagos de servicios sin
contraprestaciones por más de $465 millones en contrato de División de Aviación
y Asalto Aéreo es uno de los casos más representativos.
Posible detrimento por
pagos excesivos y desaparición de elementos del kit de dotación para soldados.
Contratista proveedor
de combustibles se beneficiaba con el uso de aviones oficiales.
Pago de SOAT a
vehículos fuera de servicios y posibles pagos de mantenimiento a vehículos no
oficiales, entre las irregularidades detectas por la Contraloría General de la
República.
Bogotá, 8 de enero de
2020. La Contraloría General de la República realizó 28 hallazgos que
configuran un presunto detrimento patrimonial por $3.740.794.997,39
relacionados con contratos del Ejército Nacional.
Las evidencias fueron
producto de una Actuación Especial de Fiscalización realizada por equipos de
auditoría del nivel central y de la Gerencia Departamental Colegiada de
Antioquia.
Uno de los casos más
relevantes se relaciona con un contrato que tenía por objeto la reparación de
componentes de la División de Aviación y Asalto Aéreo, en el que la institución
militar hizo los desembolsos sin contraprestación alguna. A juicio de los
auditores, se habría configurado entonces un daño fiscal estimado en
$465.516.590.
El contrato, con número
de radicación 407-CENACAVIACIÓN, se vio además afectado porque los responsables
de su ejecución fueron eximidos, sin sustento legal, de pagar una sanción por
incumplimiento en cuantía de US$32.600 (cerca de $100 millones a la tasa de
cambio actual).
Posible beneficio irregular a contratistas
La Contraloría General
de la República encontró, paralelamente, que el contratista encargado del
suministro de combustibles se habría visto favorecido irregularmente al
utilizar bienes fiscales en beneficio propio.
En efecto, consiguió
que el Ejército le prestara aeronaves oficiales o le facilitara otras
contratadas por horas de vuelo. El presunto detrimento patrimonial asciende en
este caso a los $453.713.616.12.
Otro contrato que
atrajo la atención de los investigadores fue celebrado por la Central Administrativa
y Contable Regional Usaquén, del Comando de Logística, para la realización de
obras de infraestructura. Al comparar lo ejecutado contra lo cancelado, no fue
posible evidenciar las cantidades descritas en las respectivas Actas. Las
diferencias en cantidades llegaron a $160.349.266.
Viáticos y seguros sin sustento
La Actuación Especial
de Fiscalización determinó también que, durante las vigencias 2016-2017 el
oficial a cargo del Comando de Educación y Doctrina (CEDOC) recibió viáticos
sin la debida legalización.
De hecho, no existen
Informes Ejecutivos sobre las actividades desarrolladas, requisito
indispensable de conformidad con la Directiva 006 de 2015 y Plan 1037 del 9 de
marzo de 2017, para acreditar el gasto.
Los equipos de la
Contraloría General de la República encontraron debilidades en la labor de
supervisión de los contratos No. 004, 006, 016, 030, 055 de 2016, suscritos por
la IV Brigada, que conllevó al pago de servicios sin los soportes que
evidencien la efectiva realización de las actividades, lo que genera un
presunto daño por $251.999.932.
También hallaron
evidencia del pago injustificado de la prima de seguro para el Hangar de
oficinas en Guaymaral, que no pertenecía al Ejército. Con esta conducta se
generar un presunto daño fiscal por $54.000.000.
En la ejecución de los
contratos No. 008, 028, 049 de 2016 y CO1_253281, C_141 y 080 de 2017, para la
adquisición de productos de cafetería y restaurante para las diferentes
Unidades de la Cuarta Brigada, no hay evidencia del uso y destino final dado a
las compras realizadas.
Estos hechos han sido
atribuidos a debilidades en los controles, que han conllevado un posible
detrimento al patrimonio público por $98.960.129.
Una situación similar
se ha presentado en una Orden de Compra de la Séptima División para contratar
al operador logístico de sus actividades de bienestar social. No hay soportes
de la ejecución física de este programa que permitan determinar y evaluar la
calidad y cumplimiento de los requisitos exigidos a los proponentes y
cuantificar las cantidades ejecutadas de cada actividad contemplada en la
propuesta del contratista, acorde a los estudios previos. El detrimento aquí
sería del $70.000.000.
No aparecen excedentes
de Kit para soldados
Al revisar con
detenimiento el contrato Nro.309-BASPC4-2016, por $471.481.040 (incluido IVA),
celebrado por la Cuarta Brigada del Ejército, los auditores se encontraron con
un mayor gasto al requerido para la dotación a 4.402 soldados incorporados en
la vigencia 2016.
En este caso no existen
soportes que permitan tener certeza sobre el destino final, justificación,
utilización y beneficiarios de los elementos adicionales por valor de
$140.659.200, monto del presunto detrimento patrimonial.
Otras posibles
irregularidades incluyen la débil supervisión a los trabajos de mantenimiento
de inmuebles incluidos en el Contrato No. 298 de 2016, para las unidades
centralizadas del BASPC4. Entre los documentos ligados a la operación
contractual no aparece el registro fotográfico específico que permita comprobar
que los trabajos fueron recibidos a satisfacción. Aquí se presume un detrimento
al patrimonio por $275.659.120.
¿Mantenimiento a
vehículos particulares?
El ejercicio de
fiscalización sirvió, adicionalmente, para verificar que en la facturación de
pagos por mantenimiento de vehículos de la Cuarta Brigada aparecen relacionados
varios vehículos que al parecer no pertenecen a esa unidad militar.
Las dudas se acentúan
por el hecho de que el contratista no incluyó la placa civil o militar de los
vehículos en las facturas. Sumados a la incertidumbre sobre el cumplimiento del
objeto contractual, los documentos y evaluaciones disponibles sugieren un
presunto detrimento en cuantía de $607.795.230.
En otros casos los
informes de los supervisores de los contratos indicaron que los contratistas
cumplieron con el objeto, pese a que en los expedientes fueron anexadas
fotografías de la entrega de repuestos y mantenimiento para vehículos que no
estaban contemplados en los contratos.
“Los vehículos
relacionados –advierten los investigadores en su informe- presentan
inconsistencias en cuanto a su inclusión en la flota de vehículos de la Cuarta
Brigada, su registro en el aplicativo SAP (almacén) y su inclusión en la póliza
de seguros todo riesgo. Situaciones generadas por deficiencias en la
supervisión del contrato, que ocasiona incertidumbre sobre la real ejecución
del contrato y un presunto detrimento constituido por la sumatoria de las
facturas sobre las que no hay registro fotográfico por valor de $940.754.488”.
Chatarrización rezagada
Las comisiones de la
Contraloría hallaron también una relación de vehículos que a la fecha no han
sido sometidos al proceso de chatarrización, pese a que se encuentran fuera de
servicio. En estas condiciones, la institución se ha visto obligada a adquirir
el SOAT respectivo y a incluirlos en la póliza de seguros para su flota
vehicular.
Dobles pagos en el
mantenimiento de vehículos y la omisión del reintegro de elementos dañados o de
entrega de los soportes respectivos fueron comunes en la Cuarta Brigada durante
las vigencias examinadas. Los casos documentados hasta hoy sugieren un presunto
detrimento por $47.980.214,64.