Notillano.
Uno
de los cambios que trajo la reforma tributaria que fue aprobada en diciembre en
el Congreso fue el del aporte a salud de los pensionados, el cual, en un
principio el Gobierno quería que disminuyera de 12% (tarifa que se mantenía en
2019) para dejarla en 8% en 2020 y 4% en 2021.
En
la ley quedó planteado que los pensionados que devenguen una mesada, de un salario mínimo mensual legal vigente
(Smmlv), a partir de este año quedó en $877.803, se les reduzca gradualmente la
porción que cotizan a salud, quedando así: entre 2020 y 2021 deberán descontar
8% de su ingreso total, y a partir de 2022 4%.
Es
decir, si los ingresos de un pensionado son iguales o menores a $877.803 deberá
pagar $70.224 por aportes a salud, es decir 8%. Si los ingresos son iguales a
$877.804 y van hasta los $1.755.606, lo correspondiente a dos mesadas, deberá
pagar 10% de su ingreso mensual, que quedaría entre $87.780 y $175.560.
La
última tarifa es de 12%, y esta será
para aquellos pensionados que devenguen un monto superior a cinco salarios
mínimos, es decir, más de $4.389.015, por lo que los pensionados con ingresos
iguales a superiores a este monto deberán pagar $526.681 por aportes a la
salud.
Para
el miembro del observatorio laboral de la Universidad del Rosario, Iván
Jaramillo, "la reducción progresiva de aportes de los pensionados al
sistema de salud es una demanda histórica de este grupo poblacional que desde
la Ley 100 de 1993 fue afectado en su capacidad de consumo al imponer una carga
excesiva en la cotización al sistema de salud". Además, agregó que esta
reducción es una promesa que se ha frustrado en los dos Gobiernos anteriores,
por lo que es un compromiso para el actual llevarlo a cabalidad.
Aunque
algunos expertos esperaban que la reducción fuera más rápida, no fue posible
debido a que algunos ponentes de la reforma tributaria mostraron el hueco
fiscal que esto generaría. Sin embargo, como quedó establecida, la nación
dejaría de percibir más de $0,5 billones por esta reducción.

