La Policía Nacional logró desvertebrar una red de carácter
transnacional que utilizaba la frontera con Venezuela para el transporte y
envío de la droga.
La operación “Estructural División” se concretó tras dos años
de investigaciones lideradas por la Dirección de Antinarcóticos en coordinación
con la UNAIM de la Fiscalía General de la Nación y la Agencia Antidrogas de
Estados Unidos, DEA.
Entre los 11 capturados se encuentra Noel Torrado Guerrero, cabecilla
de esta red criminal y quien se encargaba de financiar la adquisición del
opiáceo y el alcaloide. Y dos ciudadanos venezolanos, identificados como: José
Gregorio Hernández Hernández y José Antonio Sandoval Galvis, quienes se
encargaban del transporte hacia Venezuela de la droga.
Las capturas se hicieron efectivas en: Cúcuta, Los Patios,
Ragonvalia, Ocaña y Abrego en Norte de Santander y las ciudades de Barranquilla
Y Popayán. La judicialización se
desarrollo en Cúcuta donde fueron sindicados de los delitos de: concierto para
delinquir, tráfico, porte y fabricación de estupefacientes.