
La Procuraduría General de la Nación formuló cargos contra funcionarios y exfuncionaria de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) por presunto incumplimiento del régimen de inhabilidades, incompatibilidades, impedimentos y conflicto de intereses.
Los implicados en esta
decisión de la Procuraduría Delegada para la Economía y la Hacienda Pública
son: Jaime Alberto Leal Afanador, rector y Nancy Rodríguez Mateus, gerente
Administrativa y Financiera, funcionarios actuales; y Socorro Magdalena Pinzón
Pulido, directora ejecutiva de la sede en Florida y, a su vez, vicerrectora de
Relaciones Internacionales de la institución de educación superior, para el año
2014.
A Leal Afanador se le
cuestionó en primer lugar porque presuntamente contrató a través de interpuesta
persona a Daiana López Leal, con quien tiene parentesco en tercer grado de
consanguinidad, en el cargo de directora del Centro de Idiomas de la sede de la
universidad en el estado de La Florida (Estados Unidos).
En su condición de
rector y presidente de la Junta Directiva de la UNAD en La Florida, se le
reprochó en el segundo cargo, el presuntamente solicitar al cuerpo colegiado y
aprobar un auxilio educativo por un valor que asciende a $8.427,78 USD para que
Germán Posada Pinzón, hijo de la entonces directora ejecutiva de dicha sede,
adelantara estudios en la Universidad de Harvard.
Las faltas del
investigado fueron calificadas en esta etapa procesal como gravísimas,
cometidas con culpa grave y gravísima.
Respecto a Rodríguez
Mateus consideró la Procuraduría que podría estar incursa en falta
disciplinaria porque, al parecer, no habría incluido en el informe de la
Oficina de Presupuesto, correspondiente a la vigencia fiscal 2012 de la
universidad, la suma de $1.756,2 millones como ingresos propios, recibidos por
servicios educativos en la sede de la Florida.
Teniendo en cuenta la
jerarquía y el mando de la servidora, en esta etapa se calificó su falta como
grave con culpa gravísima.
A Pinzón Pulido se le
cuestionó primero por, presuntamente, percibir simultáneamente dos asignaciones
salariales, a sabiendas que era titular como directora ejecutiva y que había
sido encargada de las funciones de vicerrectora a través de la Resolución 6086
del 10 de diciembre de 2012, que en su artículo segundo expresamente resolvió
que no percibiría asignación salarial por su desempeño en este cargo.
Es de precisar que por
solicitud de la universidad la disciplinable devolvió las sumas recibidas,
circunstancia que no la eximió de una probable vulneración de lo establecido
legalmente.
En segundo lugar se
investiga a la directora ejecutiva de la UNAD en Florida, por presuntamente
permitir la contratación y la vinculación de Germán Posada Pinzón, con quien
tiene parentesco en primer grado de consanguinidad, en el cargo de gerente de
desarrollo de la sede de la universidad en el exterior.
Las faltas de la
investigada fueron consideradas provisionalmente como grave y gravísima a
título de dolo.
Respecto a Rodríguez
Mateus consideró la Procuraduría que podría estar incursa en falta
disciplinaria porque, al parecer, no habría incluido en el informe de la
Oficina de Presupuesto, correspondiente a la vigencia fiscal 2012 de la
universidad, la suma de $1.756,2 millones como ingresos propios, recibidos por
servicios educativos en la sede de la Florida.