Para el boxeador
retirado, Alfredo Evangelista, la muerte de Muhammad Ali es un acontecimiento
muy triste para el mundo pugilístico porque se va una de las leyendas más
importantes de los últimos tiempos.
Dentro de la
remembranza que hace el periodista Alberto Salcedo Ramos sobre Cassius Clay Jr.
(nombre real de Muhammad Ali), está la anécdota sobre la llegada de la leyenda
al boxeo, ya que al perder su bicicleta a manos de un niño blanco, la rabia lo
hace prometer matar a golpes al ladrón y como no sabía pelear un policía lo
llevó a un gimnasio para que aprendiera, sorprendiéndose al notar las
habilidades del niño que estaba ayudando.
El recuerdo de
Evangelista sobre Ali es el mejor pues, además de pelear con el boxeador
estadounidense, tuvo la oportunidad de compartir con él y enfatizó en la gran
persona que era; dice el uruguayo nacionalizado español que así como era un
luchador muy completo, era una gran persona.
Frente al combate que
sostuvo con la leyenda, Evangelista
recuerda que le aguantó 15 rounds al mejor boxeador del mundo en ese entonces,
tanto así que el hispano-uruguayo acepta que más allá de la derrota su carrera
ganó mucho prestigio porque no cualquier deportista le podía aguantar tantos
rounds a Ali.
Una de las curiosidades
de Ali, recuerda Evangelista, era que así como era una gran persona, como
boxeador era fanfarrón y trataba de ganar desde antes de subir al ring mediante
la presión psicológica a sus rivales.
