La iniciativa permitió
incrementar la capacidad de bombeo del oleoducto de 85 mil a 240 mil barriles
por día.
La optimización del
sistema Castilla-Apiay le representó a Ecopetrol ahorros por US$587 millones
entre los años 2011 y 2014, gracias al aumento de la capacidad de transporte de
este oleoducto, por donde se evacúa el petróleo producido en el departamento del
Meta.
La iniciativa incluyó,
entre otros, el montaje de tres unidades de bombeo a diésel y la combinación de
tecnología de sistemas de bombeo centrifugas y de desplazamiento positivo
trabajando en paralelo. Cabe señalar que de este esquema operativo no se tenía
referentes a nivel mundial.
También se hizo la
implementación de un sistema para inyectar DRA (Agente Reductor de Fricción),
diseñado por el proveedor para Ecopetrol, para el transporte de crudo pesado,
que mejoró el desempeño de la línea y aumentó el flujo de hidrocarburo.
El incremento de
capacidad en el sistema permitió reaccionar frente a la mayor producción de
petróleo en el Meta. De esta manera, entre el 2011 y el 2014 Ecopetrol logró
aumentar en 155 mil barriles día la capacidad del oleoducto Castilla-Apiay, que
pasó de transportar 85 mil a 240 mil barriles por día.
En cuanto al ahorro
total, US$522 millones corresponden a menores costos de transporte de crudo por
carrotanque entre los campos Castilla y Chichimene, en el Meta, y la estación
de bombeo Vasconia, en el Magdalena Medio. La optimización hizo posible que
entre el 2012 y el 2014 se logrará movilizar por tubería 119 millones de
barriles de petróleo que antes se transportaban por carrotanque entre uno y
otro punto.
En el mismo periodo se
alcanzó un ahorro de US$52 millones al dejar de movilizar por carrotanque 24
millones de barriles de nafta entre Apiay y los campos Castilla y Chichimene.
Ese volumen de diluyente ahora se transporta por tubería.
A esto se suma el
ahorro de US$13 millones representado en menores costos de transporte de 3
millones de barriles de diluyente por carrotanque hasta Rubiales. Con la
optimización, el trayecto que antes se hacía desde la planta Tocancipá, en
Cundinamarca, hasta el campo Rubiales, se acortó para tomar como punto de
partida la estación Apiay, en el Meta.
En la actualidad se adelanta el proyecto San
Fernando, ubicado en el departamento del Meta, que tiene como objetivo seguir
aumentando la capacidad de evacuación de los crudos producidos en los campos
Castilla y Chichimene.