Luego
de que el soldado Luis Carrillo desertara del Batallón de Caballería con sede
en el municipio de Saravena, Arauca y apareciera en un video anunciando su
regreso al ELN, el Ejército reconoció que se trató de un infiltrado.
“Este
hecho, si bien obedece a un plan del grupo armado organizado ELN, no representa
mayor impacto o riesgo de seguridad Institucional toda vez que como soldado
regular no tiene acceso a información clasificada o de carácter estratégico”,
explicó la Octava División del Ejército, a través de un comunicado.
En
el video, Carillo indicó que al regresar
al “seno de mi organización Ejército de Liberación Nacional, lucharé del
lado de mi gente, del pobre, del explotado que es que tiene que avanzar cada
día más- Nunca debí salir de acá (ELN)”.
Según
el comunicado del Ejército, al momento de su incorporación como integrante del
cuarto contingente del 2018, no presentaba ningún antecedente penal ni
requerimiento de ninguna autoridad.
“Una
vez se presenta la deserción, la Unidad Militar informa ante la Justicia Penal
Militar y las autoridades competentes con atribuciones disciplinarias para las
acciones correspondientes”.
Así
mismo, el Ejército Nacional indicó que inició los procedimientos
administrativos para el retiro del mismo.
“Este
video es parte de una campaña de desprestigio en contra del Ejército Nacional,
realizada por el grupo armado organizado, pues el joven reconoció ser parte de
esta estructura y su propósito al incorporarse en la Fuerza se encaminó a
cumplir está misión para mencionado grupo”.