En medio de las tragedias
ocasionadas por la furia de la naturaleza que en menos de una semana ya
cobraron la vida de casi un centenar de colombianos, este fin de semana pasó
inadvertido el crimen de otro miembro del Ejército a manos de la guerrilla.
Se trata de la muerte
del soldado profesional Andrés Felipe Franco Ocampo, asesinado por guerrilleros
del ELN mientras cumplía su labor de patrullaje en poblados apartados del país.
Según explicó el
Ejército en un comunicado, el ataque ocurrió el pasado lunes 18 de mayo a las
5:40 de la tarde, cuando soldados del batallón de Ingenieros Número 23 se
encontraban patrullando en las inmediaciones del estadio del municipio de
Samaniego, Nariño.
“Los militares fueron
atacados por individuos que, al parecer, integran la compañía de milicias
‘Jaime Toño Obando’ del ELN, quienes portaban armas de fuego y dispararon en
contra de las tropas, para posteriormente huir con rumbo desconocido”, dice el
comunicado oficial que emitió la Fuerza de Tarea Pegaso, comando élite del
Ejército encargado de combatir a la guerrilla en esa zona del país.
El comunicado también
aclara que el soldado Franco alcanzó a ser llevado con vida a un centro
asistencial de Samaniego, pero horas más tarde falleció.
