Según Amnistía
Internacional, la vigilancia y el uso de datos personales recopilados para
publicidad dirigida ponen en riesgo la libertad de opinión y expresión.
Amnistía Internacional
(AI) criticó el modelo de negocios "basado en la vigilancia" de los
gigantes de internet Facebook y Google, considerándolo una "amenaza
sistemática para los derechos humanos".
En un reporte, la ONG
argumentó que al hacer que sus servicios en línea sean gratuitos, esenciales
para miles de millones de personas y luego utilizar los datos personales
recopilados para publicidad dirigida, estos grupos amenazan la libertad de
opinión y expresión.
"Su insidioso
control de nuestras vidas digitales socava los cimientos mismos de la
privacidad y es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo en materia de
derechos humanos", afirmó Kumi Naidoo, secretario general de Amnistía
Internacional, citado en un comunicado.
"Google y Facebook
han erosionado gradualmente nuestra privacidad. Hoy estamos atrapados. O nos
sometemos a esta vasta máquina de vigilancia -donde nuestros datos se utilizan
fácilmente para manipularnos e influenciarnos- o renunciamos a los beneficios
del mundo digital", añadió.
"La extracción y
el análisis de datos personales, en proporciones tan grandes, son incompatibles
con las diferentes facetas del derecho a la privacidad, incluyendo la libertad
de intrusión en nuestras vidas privadas, el derecho a controlar la información
sobre nosotros y el derecho a un espacio donde podamos expresar libremente
nuestras identidades", indicó AI.
Según la ONG, "la
vasta arquitectura publicitaria de Google y Facebook es un arma poderosa en las
manos equivocadas", porque "puede ser mal utilizada con fines
políticos" y "deja el campo abierto a todo tipo de nuevas estrategias
publicitarias que sean explotadoras, como atacar a personas vulnerables que
luchan contra la enfermedad, los trastornos mentales o la adicción".
La organización hace un
llamado a los gobiernos para que "actúen urgentemente", incluyendo
con "la aplicación de leyes estrictas de protección de datos y la
regulación efectiva de las actividades de los gigantes de la tecnología".
Facebook se defendió de
lo que consideró inexactitudes del reporte.
"El modelo de
negocio de Facebook no se centra, como sugiere su síntesis, en la recopilación
de datos de las personas", dijo el grupo en respuesta a un resumen del
informe de AI. "Como usted correctamente nota, no vendemos datos, vendemos
anuncios".
En septiembre, el
gigante de las redes sociales dijo que había suspendido "las decenas de
millones" de aplicaciones potencialmente riesgosas en términos de respeto
a la privacidad de sus usuarios.
Esta medida se llevó a
cabo tras una investigación que respondió al llamado escándalo de Cambridge
Analytica: en 2018, un informante reveló que la empresa británica había llevado
a cabo campañas de manipulación masiva, a través de aplicaciones de terceros en
Facebook, para influir en los votantes estadounidenses y británicos.
Google, por su parte,
no ha respondido a ninguna solicitud al respecto.