La organización
mantiene su previsión de crecimiento del 3,4 % para este año
La economía colombiana
mantendrá su "sólido" crecimiento en 2019 y 2020 pese al negativo
contexto internacional, aunque precisa una consolidación fiscal que contribuya
a la reducción del déficit y progresar en formación para mejorar la competitividad,
según la OCDE.
En su informe semestral
de perspectivas publicado este jueves, la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (OCDE) apuntó a la inversión como el motor del
crecimiento, apoyado por las reformas fiscales emprendidas y por los ambiciosos
proyectos de infraestructuras abordados en el país.
En ese contexto, la
organización mantiene su previsión de crecimiento del 3,4 % para este año, ya
adelantada hace medio año, y rebaja una décima la de 2020, hasta el 3,5 %. Para
2021 prevé que el PIB colombiano se incremente un 3,3 %.
Las previsiones están
amenazadas por factores externos, como una subida del precio del petróleo o un
mayor deterioro del contexto internacional por las tensiones comerciales y la
inestabilidad regional, así como un retraso adicional en las infraestructuras.
La organización
considera "apropiada" la política monetaria acomodaticia en un
contexto de inflación controlada y de desempleo todavía alto.
Además de reformas
fiscales y de formación, la OCDE reclama reformas sociales que impulsen la
calidad del empleo y reduzcan la precariedad para que el crecimiento económico
se reparta mejor.
En ese sentido, apuesta
por "una estrategia integral" que fomente el empleo de calidad,
mediante la reducción de costos laborales no salariales, una revisión del
sistema del salario mínimo, una mejora de la calidad educativa y la
capacitación y medidas para la integración de las mujeres en el mercado
laboral.
"La reforma del
sistema de pensiones es urgente para reducir la pobreza y la desigualdad en la
vejez", apunta.
Ese crecimiento,
insiste la organización, se asienta en la fortaleza de un mercado interno
impulsada por "la mejora de los mercados crediticios y una respuesta
positiva de las empresas a los incentivos fiscales otorgados en la reciente
reforma fiscal".
Alertó del deterioro
del déficit provocado por un incremento de las importaciones que no se ha visto
compensado por la mejora de las exportaciones.
La OCDE apunta que la
llegada de trabajadores de otros países ha provocado que el crecimiento
económico no haya impedido la subida del desempleo, al tiempo que asegura que
la inflación se mantiene en los límites objetivos, pese al encarecimiento de
los alimentos y la moderada depreciación del peso.
Sobre la afluencia de
migrantes, indica que "puede contribuir al crecimiento" y a la mejora
de la productividad, que ha caído en los últimos años, pero requiere
"políticas de integración" e "inversión en formación y sistemas
de salud".
Recomendó una
consolidación fiscal para reducir el déficit estructural del Gobierno en el 1 %
del PIB, lo que permitiría estabilizar la deuda.
La organización
consideró "esencial" impulsar los ingresos fiscales de manera
sostenible y la adaptación del sistema impositivo al crecimiento y la equidad.
Eso puede conseguirse
con una subida de los impuestos personales y el IVA combinada con una bajada de
las ganancias corporativas y la eliminación de numerosas exenciones fiscales.
También recomienda la introducción de impuestos medioambientales y mejorar la
eficacia de la administración tributaria.
Insiste en la necesidad
de mejorar la formación, la logística portuaria y aduanera y la reducción de
barreras comerciales como receta para afianzar el crecimiento y hacerlo más
inclusivo.
También apuesta por
reducir las cargas regulatorias para mejorar la exportación y aumentar la
productividad para crear empleos de calidad.