Las elecciones
presidenciales que se celebraron este domingo en Venezuela estuvieron marcadas
por la inexistencia de filas en los centros de votación y las irregularidades que
han denunciado los principales adversarios del candidato a la reelección,
Nicolás Maduro.
En Caracas y el
interior del país se observaron calles vacías mientras que pocos centros
electorales exhibieron colas que han sido una foto constante en elecciones
presidenciales pasadas.
Entre las diferencias
que destacan entre estas y presidenciales pasadas figura el hecho de que la
principal alianza de partidos opositores Mesa de la Unidad Democrática (MUD)
decidió no postular candidato y, en cambio, llamar a la abstención, lo que
parece haber sido atendido por muchos en vista de la falta de colas.
En vez de vehículos,
las calles recibieron a muchos ciudadanos que decidieron salir a trotar y los
parques recibieron a muchos padres con sus hijos.
Las colas se vieron
dentro de comercios y farmacias que abrieron sus puertas con personas que
prefirieron aprovechar para intentar encontrar los alimentos o medicamentos que
escasean.
Entre tanto, los dos
principales rivales de Maduro, el exgobernador Henri Falcón y el expastor
evangélico Javier Bertucci han denunciado cientos de violaciones a la ley
electoral.
Estas faltas habrían
sido cometidas por el oficialismo al asistir a los votantes, al ubicar toldos
de control del sufragio oficialista a menos de 200 metros de distancia de los
colegios y por ofrecer un bono a los votantes, lo que el comando de Falcón, que
ha contabilizado 900 denuncias, lee como una "compra de votos".
Claudio Fermín, jefe de
campaña Falcón, se refirió en rueda de prensa a este bono y señaló que esta es
una "compra" de la voluntad del elector con recursos públicos.
"La oferta del
candidato Maduro comenzaba a reñir con la ley y con la ética, Maduro había
ofrecido a los electores pagarles su voto, dar un bono por el voto, y bajo un
lema edulcorado de 'amor con amor se paga', se estaba incurriendo en un delito
y en una conducta realmente grotesca", dijo.
El equipo de Bertucci
ha contado 1.400 denuncias por irregularidades electorales "todas
documentadas", la mayoría de ellas relacionadas con estos toldos o
"puntos rojos".
"Tengo cientos de
videos que los pongo a disposición de los periodistas", dijo el mismo
candidato a los medios.
Los votantes de los adversarios
de Maduro se quejaron por la ausencia de participantes al asegurar que si los
venezolanos no salen a votar "nunca" saldrán "de esto" en
referencia al Gobierno chavista.
Algunos de los que
votaron se dirigieron a los puntos rojos a reportar su participación al
presentar el llamado "carné de la patria", un sistema del Gobierno
venezolano con una megadata de los votantes, sus necesidades, su ubicación, y
los beneficios que recibe del Estado.
No faltó el
participante que aseguró que no existen colas en los colegios porque el sistema
de votación es "uno de los mejores del mundo" lo que se contradice
con los opositores al Gobierno que aseguran que el Consejo Nacional Electoral
trabaja bajo las órdenes del oficialismo.
También se observó el
miedo que existe en ciudadanos que sufragaron y que temían que los llamados
"colectivos chavistas" que defienden la "revolución
bolivariana" los vieran conversando con periodistas.
Sin embargo, otros
tantos, desde comercios y calles expresaron sin temor su descontento y
aseguraron que estas elecciones "son fraudulentas" y que no confían
en el CNE.