Miles de feligreses, padres de la mano de sus hijos, personas de la tercera edad y jóvenes con banderas del Vaticano, flores y vestidos con ponchos, gorras y sombrillas, entre muchos otros elementos alusivos al Sumo Pontífice, se aglomeraron en las vías del recorrido entre la Base Aérea de Apiay, pasando por el ‘camino ganadero’ hasta llegar al predio de la misa campal en Villavicencio, y dieron un cálido pero efusivo recibimiento al máximo líder de la Iglesia Católica en el mundo.
Después de salir de la pista de la base militar en un vehículo cerrado, el Papa Francisco mismo bajó el vidrio de la ventana del puesto del copiloto que ocupó, para saludar a losfamiliares de los miembros de las fuerzas militares, quienes adornaron el recorrido con una bandera horizontal del Vaticano.
Los más de 20 vehículos que acompañaron la caravana junto a 30 policías motorizados, fueron recibidos en la vía a Puerto López por los habitantes de la vereda Apiay.
El carro en el que iba el Obispo de Roma, quien engalanó el recorrido con lasonrisa amplia que lo caracteriza, en el sector de Kirpas debió bajar considerablemente la velocidad debido al ‘río humano’ que quiso saludarlo a su paso, lo cual obligó transitar muy despacio mientras su equipo de seguridad y los policías motorizados abrían paso entre la multitud, hasta cuando siendo las 9:44 a.m. arribó al terreno de la misa campal en medio de una gran multitud.
