Personas que se hacen
pasar como médicos veterinarios, se han convertido en una nueva amenaza para
las mascotas. Autoridades advierten que incluso recaudan dinero a través de
falsas fundaciones de apoyo a los animales abandonados.
El pasado 28 de abril,
funcionarios de protección animal del Distrito de Bogotá, llegaron hasta la
localidad de Suba tras recibir una denuncia sobre maltrato a dos perros.
Al llegar constataron
el estado deplorable de los animales. Hace un mes no recibían alimento, solo agua.
La persona que los tenía estaba haciendo un experimento argumentando ser un
Médico Veterinario. El mismo día se hizo el procedimiento de llevarse a los
animales.
Claudia Rodríguez,
Médico Veterinario de la Oficina de Protección Animal asegura que a diario
reciben todo tipo de denuncias sobre irregularidades en los servicios médicos
hacia las mascotas.
“Aquí nos llegan, a la
Oficina de Protección Animal, casos donde nos piden que visitemos lugares
porque nos dicen que están haciendo procedimientos quirúrgicos”.
Y al llegar a los
lugares denunciados han encontrado que se ofrecen procedimientos que pueden
poner en riesgo a los animales.
“Por ejemplo la
inyectología, la medicación y el tratamiento y llegamos a casos severos de
procedimientos quirúrgicos como las esterilizaciones, que mucha gente, aún de
los gremios animalistas lo pueden hacer”, afirma Rodríguez.
Las autoridades han
encontrado que algunas personas, se están haciendo pasar como veterinarios sin
tener la preparación suficiente.
“Han estado trabajando
como asistentes de peluquería o han trabajado como ayudantes de veterinarios o
muchos animalistas que han trabajado en la causa y han tenido contacto con los
animales, más que decir que son médicos veterinarios, ejecutan acciones que
sólo un médico veterinario está preparado para hacerlas”, agrega la funcionaria
El teniente David Niño,
de la oficina encargada de la protección de mascotas de la Policía de Bogotá,
señala que permanentemente se realizan jornadas de orientación a las personas
para evitar riesgos en la atención hacia las mascotas.
“En lugares de asistencia
masiva de personas con sus mascotas, les hacemos charlas orientadoras para que
conozcan como es el debido cuidado de los animales y los riesgos a los que se
enfrentan”, indica el oficial.
Sin embargo y a pesar
de ejercer una profesión para la que no se prepararon, no hay una legislación
extensa en contra de los falsos veterinarios. Las consecuencias de sus acciones
si pueden ser castigadas.
“Si podría hacerse una
denuncia por maltrato animal, hacerle seguimiento y hacer cerramiento pero
cursa por la línea de maltrato animal”, puntualiza la médica Claudia Rodríguez.
Hace una semana la
policía encontró en una casa del municipio de Pamplonita, en Norte de
Santander, 20 gatos y 4 perros muertos. Los responsables, una supuesta
fundación animalista que además prestaba servicios veterinarios. Las amenazas
para los animales se mantienen, aseguran las autoridades, en la medida en que
falsos veterinarios persistan en sus actuaciones.