La militar Sabryna
Schlagetter besa a su mujer Cheyenne Schlagetter, tras regresar a casa.
Sabryna Schlagetter
(izquierda) besa a su esposa, Cheyenne Schlagetter, después de regresar a casa
a Fort Carson, Colorado, el 14 de noviembre, con su equipo de combate de cuarta
Brigada de Infantería. Sabryna Schlagetter
(izquierda) besa a su esposa, Cheyenne Schlagetter, después de regresar a casa
a Fort Carson, Colorado, el 14 de noviembre, con su equipo de combate de cuarta
Brigada de Infantería.
Una imagen vale más que
mil palabras. Y este caso, una fotografía brinda más información que un texto.
Aquí se refleja el amor, la sexualidad moderna, la tregua después de la
batalla. Se trata la soldado Sabryna Schlagetter quien besa a su mujer Cheyenne
Schlagetter, tras regresar a casa en Fort Carson, Colorado, Estados Unidos.
Se trata de una imagen
que le está dando la vuelta al mundo. Sabryna estuvo nueve meses destinada en
Afganistán pero no se dio a conocer cuál fue su destino. Lo que si se ha
empezado a conocer es que ama profundamente a su pareja. Dicen los medios
internacionales que la fotografía refleja una “belleza extraordinaria”.
Estiman los expertos
que Afganistán no será Alemania ni Japón, donde, casi siete décadas después del
final de la Segunda Guerra Mundial, siguen estacionadas decenas de miles de
tropas norteamericanas. El presidente Barack Obama anunció este martes la
retirada completa de las fuerzas armadas de Estados Unidos del país
centroasiático a finales del 2016.
Si el calendario se
cumple, Obama habrá cumplido la promesa de acabar durante su presidencia con
las guerras que empezaron tras los atentados del 11 de septiembre del 2001.
La retirada ya comenzó
y por el eso la soldado Schlagetter pudo encontrarse con su pareja.
