Villavicencio. El desesperante centralismo aplicado por el
Gobierno Nacional, dejando a los entes territoriales sin poder de decisión,
acabando con su autonomía, y recargándole cada día mayores responsabilidades,
está fracturando las buenas relaciones de los gobernadores y alcaldes con la
administración de Juan Manuel Santos.
La gobernadora del Meta
Marcela Amaya García declaró que son ciertas las manifestaciones de
inconformidad de los mandatarios departamentales al punto que el viernes en la
cumbre de Bogotá tocaron el tema.
“Es tan absorbente el
Gobierno nacional, que deja sin poder de decisión a los territorios. Por tengo
entendido que el viernes en la Asamblea de gobernadores decidieron que si un
mandatario de los entes territoriales lo dejan sin funciones, lo mejor es
entregarle toda la administración a la Nación. Por eso tengo entendido que
hablan de la renuncia de los gobernadores”, respondió Marcela Amaya a una
pregunta sobre el particular en La Madrid.
Se refirió al manejo de
los recursos que hace la Nación a través de los Ocad, la demora en aprobar los
proyectos y desembolsar los dineros y los obstáculos para cumplir los planes de
gobierno.
Dijo que el centralismo
está acabando con las gobernaciones y alcaldías, generando un retroceso en el
desarrollo de los departamentos y municipios.