La captura del profesor
se hizo efectiva atendiendo una orden de captura emanada por el Juzgado Tercero
Promiscuo Municipal de Arauca con funciones de Juez Control de Garantías
Con la finalidad de
garantizar los derechos de los menores de edad, la Policía Nacional dentro de
las estrategias institucionales de la protección a la infancia y adolescencia
para combatir los delitos relacionados con el pudor sexual, en lo corrido del
año ha venido realizado planes operativos y de prevención para contrarrestar
este tipo de delitos.
El ágil trabajo
investigativo por parte de la Institución tras la denuncia interpuesta por la
madre de una menor de nueve años de edad, quien manifestaba que un profesor de
un colegio de la capital araucana en cierta oportunidad besó y tocó las partes
íntimas de su hija, dio origen para que el Grupo contra la vida de la Seccional
de Investigación Criminal SIJIN DEARA iniciara con las pesquisas del caso.
Resultado de ello, fue
la emisión de una orden judicial y posterior captura del señor Luis Mauricio
Celis Duarte, de 37 años de edad, natural de Pamplona, Norte de Santander,
quien se desempeñaba como docente en una Institución educativa de la ciudad. La
aprehensión se hizo efectiva en la calle 19 entre carreras 38 y 39, del barrio
porvenir.
El sustento que se tuvo
en cuenta para la judicialización de esta persona, se basó en la narración de
los hechos por parte de la niña afectaba, quien manifestó que mientras ella y
otra compañera se encontraban haciendo aseo al salón de clases, el profesor envió
a su amiga a votar la basura, quedándose el docente solo con la víctima, a la
que agarró del brazo y se la llevó a un rincón del aula, donde la besó y le
tocó sus partes íntimas.
La persona capturada
fue dejada en disposición de la Fiscalía Quinta Seccional, Centro de Atención e
Investigación Integral a las Víctimas de Delitos Sexuales (Caivas) de Arauca
por el delito de actos sexuales abusivos con menor de 14 años.
La Policía Nacional
hace un fuerte llamado de atención a los directivos y docentes de las
diferentes colegios para que presten más importancia a los comportamientos de
sus trabajadores y estudiantes; y llegado el caso, de presentarse un hecho como
estos, informar inmediatamente a las autoridades competentes y no tratar de
solucionarlo internamente. Estas conductas deben ser tratadas por profesionales
en la materia.