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“Nosotros hemos salido a la calle a recordarle a los colombianos que Castro y Chávez llegaron al poder anunciando que respetarían las libertades, y las pisotearon y las oprimieron”.
“Nosotros hemos salido a la calle a recordarle a los colombianos que Castro y Chávez llegaron al poder anunciando que respetarían las libertades, y las pisotearon y las oprimieron”.
Medellín, 7 de agosto
de 2015 (CD). Palabras del expresidente y senador, Álvaro Uribe Vélez, luego de
acompañar en Medellín la marcha de iniciativa ciudadana ‘Por un País con
Dignidad’:
Muchos colombianos
hemos salido a la calle a expresar nuestra solidaridad con los soldados y
policías de Colombia, con sus familias.
Al oído de los jóvenes
quiero decir esto: durante el siglo de la Independencia la Patria tuvo unos
ejércitos de partido. Apenas hace un siglo logramos tener un ejército de
Nación. Hasta los años 1950 las policías eran regionales y políticas, solamente
desde entonces tenemos una policía nacional. El presente y el futuro de los
colombianos depende del pueblo, de las Fuerzas Armadas y de la Constitución.
La mamá del soldado,
del policía asesinado, siente el mismo dolor que la mamá del civil asesinado.
Hemos dicho que al proceso de La Habana le falta ética, porque por el lado del
gobierno avanzan en el diálogo permitiendo el asesinato de los soldados y
policías, y por el lado de las Farc avanzan en el diálogo permitiendo que los
guerrilleros que están en Colombia se expongan a que les den de baja. También
desde esta Plaza de Banderas decimos que el dolor de la madre del guerrillero
dado de baja, es un dolor profundo.
Nosotros hemos salido
hoy a contestar el ultimátum de la Farc. Hasta el 20 de julio la Farc le
propuso un ultimátum a Colombia, un derramamiento de sangre, una ola de
destrucción y ha tratado de calmarla anunciando una tregua falsa. Además una
tregua imposible de verificar. Por ejemplo en Urabá delinquen simultáneamente y
en grupo, están coaligados para delinquir la Farc y otra banda criminal.
Imposible saber quién cometió un delito. Las Farc deberían concentrarse en un
sitio, cumplir en ese sitio con el cese de actividades criminales y someterse a
la vigilancia. Eso daría una señal de buena fe en la paz, el pueblo la
premiaría, eso permitiría saber que efectivamente no están delinquiendo.
Nosotros hemos salido a
la calle a recordarle a los colombianos que Castro y Chávez llegaron al poder
anunciando que respetarían las libertades y las pisotearon y las oprimieron.
Nosotros hemos salido a
la calle a recordar que Castro y Chávez decían que respetaban la empresa
privada y la acabaron.
Nosotros hemos salido a
la calle a decir que nos preocupa que el actual Gobierno este pavimentando un
camino para que llegue un gobierno de estilo Castrista y Chavista a Colombia.
Nosotros hemos salido a
la calle a decir que protestamos porque han permitido que el Golfo de Urabá se
convierta en un puerto de exportación de cocaína. Allí los que están exportando
cocaína, las Farc y las bandas criminales, los mismos que extorsionan y hacen
secuestro express son los responsables del derribamiento del helicóptero y del
asesinato de los policías de la Patria.
Colombia es una Nación
de gentes laboriosas y honradas, no merecemos que este Gobierno haya permitido
que Colombia vuelva al campeonato infeliz de los cultivos de drogas en el
mundo.
Nosotros hemos salido a
las calles a acompañar a los padres de familia preocupados, a los profesores
preocupados ante la desidia gubernamental, el microtráfico invade los colegios
y escuelas.
Nosotros hemos salido a
la calle a decir que si los responsables de delitos atroces no van a la cárcel,
si el castigo no es cárcel, así haya una sentencia reducida, la paz no será
sincera. La impunidad, la falta de cárcel, siempre es la madrastra de las
nuevas violencia
Nosotros no nos
oponemos a que el guerrillero de base, los guerrilleros rasos sean
reinsertados. En nuestro gobierno se reinsertaron 53 mil, que el guerrillero de
base no vaya a la cárcel, lo aceptamos; que el país le de todas las
oportunidades de reinserción, lo estimulamos; pero los responsables de delitos
atroces deben ir a la cárcel para que en Colombia haya disuasión de nuevas
violencias.
Tenemos que recordarle
al mundo qué es las Farc. Las Farc es el cartel de cocaína más grande del
mundo. Entre 1998 y 2003, las Farc fue responsable del secuestro de 1.794
colombianos. En los últimos años las Farc es responsable de la desaparición de
2.700 colombianos. El 40 por ciento de los integrantes de las Farc fueron
reclutados, raptados, secuestrados cuando eran niños y mantenido obligados en
la organización criminal.
Foto del Tiempo.
El sábado pasado en
Acacías, Meta, una maestra me decía que ella tuvo que abandonar Vista Hermosa,
porque las Farc llegó y asesinó a su madre, secuestró a su hermana, la
volvieron guerrillera, no la dejaban retirar hasta que se las devolvieron en un
ataúd, porque fue daba de baja.
Esa tragedia se repite
en toda la Patria y no nos podemos dejar engañar de falsa treguas. A la
Colombia urbana la engañan fácilmente. El año pasado decían que el Gobierno era
la paz y que quienes criticábamos el proceso éramos la guerra. El país ha
vivido la realidad, un discurso de paz que ha promovido crecientes hechos de
violencia y de terrorismo. Tiene que haber coherencia, si hay discurso de paz,
que haya hechos de paz, pero no puede ser que el discurso de paz inunde las
pantallas de televisión y la sangre de violencia las calles y los campos de
Colombia.
Cuidado con esta
tregua, que conocemos de estas treguas. Ellos reducen algunos delitos e
incrementan otros. Ellos reducen la destrucción masiva de infraestructura,
reducen las masacres, reducen lo menos visible para confundir a los colombianos
pero aumentan la extorsión, el narcotráfico, aumentan el reclutamiento, la
presencia en sitios donde no estaban y se preparan para seguir interrumpiendo
carreteras, como ha ocurrido en la Panamericana del sur del país o en la
Troncal Occidental que comunica a Medellín con la Costa Atlántica.
Muchos de los aquí
presentes, de quienes hemos salido a las calles de Medellín y de otras
ciudades, somos conscientes que este país necesita a sus Fuerzas Armadas para
proteger los valores de la Constitución, para proteger las libertades, para
proteger la iniciativa privada, para proteger un país con cohesión social, un
país que con empresas privadas crecientes y armoniosas con lo social, pueda
superar la pobreza y construir equidad.
En Venezuela acabaron
con la empresa privada y el petróleo no les alcanzó, hoy los pobres están más
pobres y el país sin esperanza.
Desde aquí a las mamás
y esposas, a los papás y hermanos de los soldados y policías caídos, nuestro
abrazo solidario. A los integrantes de las Fuerzas Armadas de Colombia nuestra
expresión de gratitud. ¡Estamos con ellos!
Colombia había superado
la tragedia, la pesadilla, de tenerse que debatir entre el paramilitarismo y la
guerrilla, ambos por el narcotráfico; los colombianos empezamos a tener la
confianza en la protección de las Fuerzas Armadas y hoy igualan a las Fuerzas
Armadas con el terrorismo. Solamente la presencia de los corazones, la fuente
de los colombianos en las calles hará que se respete la vida, la dignidad y la
libertad de los soldados y de los policías de la Patria.
A quienes nos
convocaron muchas gracias. Mientras el creador nos dé energías, nos las vamos a
gastar enteritas por esta Patria.


