El desbordamiento de
los ríos La Cal y Ariari en el municipio de El Castillo (Meta) mantiene
inundadas varias veredas y el casco urbano de la población, al igual que varios
“cultivos de pancoger”.
La lluvia que persiste
desde las 11 de la noche anterior y que a esta hora no para, tiene preocupados
a los habitantes de El Castillo, quienes hacen un llamado a las autoridades
departamentales y nacionales al igual que a los organismos de socorro, para que
les brinden las ayudas necesarias.
Varios habitantes de
las veredas se refugian en el polideportivo del municipio a esperas de que la
lluvia cese para poder volver a sus casas.
Según el alcalde del
municipio, Wilmar Roa, también se desbordaron el caño Aguas Claras y los ríos
Urimes, Caño Claro y Cumaral en ese sector del departamento del Meta.
Los
damnificados ascienden a tres mil, y según el alcalde hay por lo menos 500
personas más que solo pueden ser auxiliadas vía aérea, pues las aguas
destruyeron algunas bancadas y puentes