La
jueza 49 con funcion de control de garantías de Bogotá cobijó con detención
domiciliaria al exdirector de inteligencia del DAS, Laude José Fernández
Arroyo, vinculado con el escándalo por las 'chuzadas' telefónicas a los
integrantes de sindicato de Avianca.
"La
detención domiciliaria es una medida suficiente para el caso, en el lugar de
residencia que ha señalado el indiciado", dijo la juez quien avaló los
argumentos presentados por la defensa de Fernández.
Inmediatamente
los abogados que representan a las víctimas, presentaron recurso de reposición
en subsidio de apelación, por considerar que el indiciado es un peligro para la
sociedad por el poder que tuvo de interceptar las comunicaciones de los
trabajadores de Avianca y de dos abogados.
"Consideramos
que no es suficiente que cumpla la medida de aseguramiento en su casa, porque
ahí podrá tener contacto con sus fuentes y tendrá acceso al celular y a los
mismos medios, que utilizó para la comisión de los delitos; no se están
protegiendo a los afectados", señaló una de las abogadas de las víctimas.
Laude
habría adelantado la interceptación de la línea telefónica del capitán Julián
Pinzón -director de Seguridad Aérea y Asuntos Técnicos de la Asociación
Colombiana de Aviadores de Avianca (Acdac)- y los abogados Lucio Rubio y Felipe
Jaramillo, quienes adelantaban procesos contra el Grupo de Energía de Bogotá.
En
la imputación de cargos se reveló que el exfuncionario del organismo de
inteligencia fue contactado por Avianca para realizar actividades de
inteligencia corporativa y desarrollo de litigios por medio de la empresa BRG
Colombia.
En
ese momento se le manifestó la preocupación que existía por parte de la
aerolínea por las filtraciones sucesivas que se estaban presentando de las
decisiones que se tomaban en las juntas y las cuales habían sido conocidas por
la prensa, junta directiva e integrantes del sindicato.
En
ese momento Laude les señala que una solución efectiva era hacer una auditoría
de todos los correos para verificar la información y “una posible fuga”. Sin
embargo, esta petición no fue contratada por Avianca.
Sin
embargo, se habría tomado la decisión de interceptar unas líneas telefónicas
para tener acceso a información directa y detalles.
El
primero de diciembre de 2017, cuando se declaró la ilegalidad del paro del
sindicato de Avianca, la aerolínea “coincidencialmente” inició el trámite de
despidos de los pilotos despidos masivos. Tres días después se ordenó la
interceptación de la línea telefónica del capitán Pinzón.