El
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU), se reunió en Nueva York para
presentar el tercer informe de la Misión de Verificación de la implementación
del acuerdo de paz en Colombia, después de la visita al país de varios de sus
miembros entre el 11 y el 14 de julio.
El
jefe de la Misión, Carlos Ruiz Massieu, inició la presentación del informe
hablando del proceso de reincorporación de los excombatientes, ya que fue el
objeto de observación de los miembros del Consejo en su permanencia en
Colombia.
Aplaudió
los esfuerzo del Gobierno en esa materia que "ya ha comenzado a dar
resultados concretos", pero vio con preocupación la situación de seguridad
en las zonas históricamente afectadas por el conflicto, como el departamento
del Cauca, en donde estuvieron los miembros del Consejo.
Massieu
resaltó que "desde la publicación del informe, cuatro excombatientes han
sido asesinados, elevando a 127 el número de exmiembros de las FARC-EP asesinados
desde la firma del Acuerdo".
Ante
dichas denuncias de inseguridad, el jefe de la misión pidió prestarle atención
a los cerca de 8.000 excombatientes que viven fuera de los Espacios
Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR), en nuevos asentamientos
y zonas urbanas. "Los actores involucrados deben reconocer este panorama
cambiante y adaptar estrategias para ofrecer reincorporación y garantías
seguridad".
Uno
de los puntos a resaltar en esta sesión de la ONU, tuvo que ver con las
elecciones locales de octubre. Carlos Ruiz no solo pidió que sean pacíficas,
sino que las consideró "clave para la reincorporación política de la Farc.
El partido ha registrado más de 120 candidatos, de los cuales aproximadamente
la mitad son excombatientes".
Antes
del inicio de la nueva legislatura en Colombia, Ruiz Massieu le pidió al
Congreso mantener discusiones sobre los temas relacionados con la
implementación de la paz "respetando el espíritu del Acuerdo y a través de
un diálogo incluyente".
Concluyó
que "una paz verdaderamente sostenible requiere avances complementarios en
componentes Acuerdo Final, incluyendo reforma rural integral, sustitución de
cultivos ilícitos, garantías de seguridad, reincorporación de excombatientes,
justicia y reparación para víctimas”.
El
representante del Reino Unido aplaudió que la Comisión para la Verdad y la
Justicia Especial para la Paz (JEP), hayan comenzado su labor, pero señaló
"el Gobierno de Colombia debe dar respaldo político y financiero a las
instituciones que trabajan por la paz."
Estados
Unidos resaltó el compromiso del Gobierno y del partido Farc “para abrir una
nueva puerta a una era de prosperidad y paz".
También
recordó que parte del fruto de ese compromiso con la paz es que el Gobierno
haya disminuido los cultivos ilícitos. Por su parte, Francia abogó por la
seguridad jurídica en el Proceso de Paz, importante también "para el
programa de sustitución de cultivos ilícitos y desplegar el servicio del Estado
en las zonas.”
Entre
otros miembros del Consejo de Seguridad, Rusia destacó la firma de la Ley
estatutaria de la JEP, mientras China consideró un reto mantener la paz ante la
fragilidad de la seguridad de varios de sus actores.