Diana Yuri Parrado tiene 33 años, y pese a su discapacidad visual, nunca dejó de soñar con ver su casa propia. Logro que alcanzó el fin de semana pasado cuando de manos de la gobernadora Marcela Amaya recibió las llaves de su nueva vivienda en el sector de La Madrid, en Villavicencio.
Esta madre de dos menores de 11 y 13 años de edad, y que se dedica a vender lotería e incienso puerta a puerta, es una de las 1.808 personas que ya tienen un techo donde vivir. Ella aseguró que proyectos como estos, son las verdaderas oportunidades que cambian vidas.
“No era solo mi sueño, sino también el de mis hijos, con quienes vamos a vivir en la casa. Solo tengo agradecimiento por todos los que me ayudaron para que se cumpliera lo que siempre quería para mi familia”, afirmó emotivamente la mujer.
Agregó Parrado que nunca se imaginó que la Gobernadora la acompañaría a recorrer por primera vez las paredes que desde el sábado empezó a habitar. “Cuando me llamaron y me dijeron, pensé que era una ilusión, porque ella es una persona tan importante y tan ocupada. Pero Marcela Amaya es una bella persona, y de verdad se ve que está trabajando por las personas que más lo necesitamos”, indicó.
Es de señalar que las personas en condición de discapacidad hacen parte del grupo de beneficiados que reciben viviendas. Por eso el 10 por ciento de estas son para familias como las de Yuri; ya que son directamente para víctimas y vulnerables.
Además, recibieron casa los hogares de comunidades afro e indígenas; padres y madres cabezas de hogar, al igual que personas en extrema pobreza, y también quienes han ganado sentencias judiciales y reubicaciones.
La mandataria llanera hizo un respetuoso llamado a quienes se les entregó casa y no la están habitando, porque eso significa que no la necesitaban. “Queremos que por favor denuncien. Si saben que las están arrendando, o no son habitadas por las familias que las recibieron, nos lo hagan saber para tomar los correctivos del caso”, enfatizó Amaya.