Con fundamento en las pruebas presentadas en juicio por la
Fiscalía, el Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado de Villavicencio
condenó a Luis Carlos Rodríguez Molina, alias Gabriel Mejía, a 19 años y siete
meses de prisión, como coautor responsable de los delitos de terrorismo,
concierto para delinquir, rebelión, administración de recursos relacionados con
actividades terroristas y lesiones personales.
Los hechos investigados ocurrieron el 3 de noviembre de 2006,
en el sector de la vereda El Tigre, en la antigua vía que de Villavicencio
conduce a Bogotá, donde fue detonado un
vehículo Fiat Polski cargado con explosivos, que causó lesiones al conductor de
una tractomula afiliada a Transportes Tecnilíquidos. La víctima sufrió heridas
de consideración en el rostro y también se presentaron daños materiales en el
automotor.
Según testimonios de un ex agente de policía vinculado en la
investigación, el plan habría sido coordinado previamente en la vereda Muribá,
en el municipio de La Macarena (Meta), donde él junto a un ex agente del
Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), quienes ya fueron condenados en
otro proceso, habrían recibido directamente de alias Gabriel Mejía, el pago de
20 mil dólares para llevar a cabo los atentados del carro bomba en
Villavicencio, otro que no alcanzó a realizarse en Bogotá y también uno contra
un reconocido periodista.
Rodríguez Molina, también señalado de ser miembro de
confianza de alias Zarco Aldinever y
responsable de actividades terroristas como la quema de buses intermunicipales
para presionar el pago de extorsiones, en nombre de los frentes 31 y 53 de las
Farc; está prófugo de la justicia y es uno de los cabecillas de esa guerrilla
más buscados por las autoridades